Un ciudadano de EE. UU. puede traer a su prometido(a) extranjero(a) a los Estados Unidos para contraer matrimonio presentando el Formulario I-129F. La visa de no inmigrante K-1 también se conoce como “visa de prometido(a)”.
El matrimonio debe celebrarse dentro de los 90 días siguientes a la admisión de tu prometido(a) como no inmigrante K-1, y debe ser un matrimonio válido y de buena fe.
Datos clave
Puedes ser elegible para traer a tu prometido(a) si cumples estos requisitos:
- Eres ciudadano(a) de EE. UU. (la categoría K-1 no aplica a residentes)
- Ambos tienen la intención de casarse dentro de los 90 días de la admisión
- Ambos están legalmente libres para casarse (matrimonios anteriores disueltos por divorcio, fallecimiento o anulación)
- Por regla general, se conocieron en persona al menos una vez en los dos años previos a la petición
Si tu prometido(a) se casa contigo dentro de los 90 días, puede solicitar la residencia permanente (Green Card) mediante el ajuste de estatus.
Cómo te ayudamos
- Llenado del Formulario I-129F
- Evidencia de la relación
- Preparación para la entrevista consular
- Guía de pagos y documentos
- Ajuste de estatus tras el matrimonio
- Seguimiento de todo el proceso
Preguntas frecuentes
Ya nos casamos dentro de los 90 días, ¿cómo solicito la residencia?
Presentando el Formulario I-485 (ajuste de estatus) con la evidencia del matrimonio. Te ayudamos a preparar el paquete completo, incluyendo permiso de trabajo y permiso de viaje si los necesitas.
¿Habrá una entrevista?
Generalmente sí. Tu prometido(a) tendrá la entrevista consular para la K-1 y, después del matrimonio y el ajuste de estatus, ustedes dos podrían ser citados a una entrevista ante USCIS para verificar la buena fe del matrimonio.
¿Qué pasa si no nos casamos dentro de los 90 días?
El estatus K-1 no se puede extender ni cambiar a otra categoría. Si el matrimonio no ocurre, tu prometido(a) debe salir de los Estados Unidos; quedarse genera presencia ilegal con consecuencias futuras.